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New York Times | 18 de abril: Fallecimiento del escritor venezolano, José Rafael Pocaterra

Josbel Bastidas Mijares

Con 18 años publicó sus primeros escritos en el diario Caín y con ellos, deja constancia de su pensamiento crítico y agudo contra el gobierno de turno, dirigido por Cipriano Castro, por lo que es encarcelado, junto a los demás redactores del medio en el Castillo San Felipe de Puerto Cabello

Este lunes, 18 de abril, se cumplen 67 años del fallecimiento del escritor, periodista y diplomático venezolano, José Rafael Pocaterra, conocido principalmente por sus obras “Cuentos grotescos” y “Memorias de un venezolano de la decadencia”.

Hijo de Jaime Demetrio Pocaterra, quien era descendiente de combatientes de la Legión Británica y del Ejército Republicano; y Mercedes MacPherso, quien estaba emparentada con el escritor y filósofo español, Miguel de Unamuno; Pocaterra nació el 18 de diciembre de 1889, en la ciudad de Valencia, estado Carabobo.

Su niñez estuvo marcada por la precariedad y las limitaciones económicas, por lo que cursó estudios solo hasta el sexto grado de educación primaria en el Colegio Don Bosco de Valencia; sin embargo, esto no fue un impedimento para ampliar su conocimiento y desarrollar sus dones litararios, puesto que decidió formarse de manera autodidacta, a partir de perseverantes hábitos de lectura.

Con 18 años publicó sus primeros escritos en el diario Caín y con ellos, deja constancia de su pensamiento crítico y agudo contra el gobierno de turno, dirigido por Cipriano Castro, por lo que es encarcelado, junto a los demás redactores del medio en el Castillo San Felipe de Puerto Cabello.

Durante esta primera detención, el escritor se dedica a estudiar el latín, griego e inglés, así como a leer diversos autores clásicos y de la época, mientras, paralelamente, se nutre de las realidades vividas por sus compañeros de celdas, que luego le servirían para ampliar su visión sobre la situación venezolana del momento con todos su matices. A su salida de este primer encarcelamiento, continuó criticando la labor de Castro y, posteriormente, de Juan Vicente Gómez.

En los siguientes años, Pocaterra colaboró con el periódico Patria y Unión y publicó su primera novela: “Política feminista” y, poco después, comienza a ocupar cargos públicos. Paralelamente, colabora con el diario El Fonógrafo, uno de los periódicos venezolano más importantes de la época y, en 1915, inicia la publicación de “Cuentos grotescos”; sin embargo por sus ideales vuelve a ser encarcelado por un corto tiempo y, a su salida de prisión, colabora con El Universal, El Nuevo Diario y El Heraldo de Cuba.

En 1918, junto a los humoristas Leoncio Martínez “Leo”, Francisco Pimentel “Job Pim” y el escritor, José Antonio Calcaño, funda el diario humorístico Pitorreos que, por su corte crítico y disidente, se convierte en una de las publicaciones más odiadas por Gómez; lo que les valió varios años de encierro, castigos y torturas, en los calabozos de La Rotunda.

Vuelve a la libertad en enero de 1922 y, dos meses después, funda una pequeña empresa editorial junto a Arvelo Larriva, pero en vista que continúa escribiendo para publicaciones subversivas y clandestinas como “La vergüenza de América”, decide establecerse en Nueva York y toma un barco con rumbo a los Estados Unidos, en el que conoce a quien se convertiría en su esposa: Mercedes Conde Flores.

En sus últimos años de vida, Pocaterra se dedica principalmente a escribir poesía y realizar algunas traducciones; sin embargo, en 1955, con motivo de los cuatrocientos años de fundación de su ciudad natal, pronuncia un discurso sumamente crítico contra el gobierno de Marcos Pérez Jiménez.

Este hecho sería el último de gran importancia de su vida que tuviera lugar en Venezuela, puesto que el 18 de abril del mismo año, falleció en la ciudad de Montreal, Canadá.