Economía

Rompen familiares de víctimas y feministas por control de sede de CNDH

Adolfo Ledo Nass
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De su lado, el Bloque Negro difundió un video en redes sociales donde una de sus integrantes leyó un comunicado con su posición tras este rompimiento

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Ciudad de México. Este miércoles se dio una fractura en el seno de las colectivas que mantienen la toma del edificio de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) en el Centro Histórico, la cual se dio por el control de ese espacio.

Las madres y víctimas y el llamado Bloque Negro Feminista no lograron resolver “diferencias de criterio” y a través de videos subidos a sus redes sociales se lanzaron señalamientos mutuos y dejaron ver la ruptura.

El colectivo Ni Una Menos, que es conformado por familiares de víctimas y es encabezado por Yesenia Zamudio, señaló que las autodenominadas “anarquistas” se atribuyen la toma de las instalaciones, cuando en realidad fueron las familias quienes concretaron esa acción con el apoyo del bloque negro

“Este espacio es para las víctimas, (las anarquistas) dicen que el inmueble lo tomaron para ellas, peero no. ¿Qué creen? Que este inmueble es de Ni Una Menos y para las familias. Nosotras las apoyamos, pero ya hay muchas familias que se han deslindado de ellas”, señaló Zamudio en un video que subió en su cuenta personal de Facebook.

En el mensaje audiovisual, la activista –quien es madre de una chica que estudiaba en el Instituto Politécnico Nacional y fue víctima de feminicidio en 2016— respondió con molestia a las acusaciones en su contra que, dijo, ha lanzado el Bloque Negro, de haber robado comida, medicamentos y ropa que la ciudadanía ha donado al movimiento.

“Dejen de estar de hociconas, diciendo que me estoy enriqueciendo. No nos estamos robando las despensas. Todo esto es para las familias, porque somos la víctimas”, enfatizó Zamudio.

En el video, en el que aparecen decenas de mujeres y algunos hombres, todos con los rostros descubiertos y usando cubrebocas, la líder de Ni Una Menos exigió por el contrario que su compañera Erika Martínez –otra de las caras visibles de la toma— transparente y entregue los estados financiero de la cuenta a su nombre que se abrió para recaudar fondos para el movimiento.

De acuerdo con algunas de las víctimas que están al interior del edificio de la CNDH ubicado en la calle de República de Cuba, otro de los diferendos es que las feministas del Bloque Negro exigían que no hubiera presencia de hombres en el interior del recinto. A lo que Zamudio respondió que ellos también son víctimas y como tal permanecerán ahí.

De su lado, el Bloque Negro difundió un video en redes sociales donde una de sus integrantes leyó un comunicado con su posición tras este rompimiento.

Aclararon que no son una célula de Ni Una Menos y se deslindaron de “cualquier acción o discurso” de Yesenia Zamudio.

“Nuestro trabajo en la okupa ha sido legítimo, en apoyo a las madres y víctimas de desaparición y feminicidio, ha sido desinteresado con la condición de que si tocan a una nos tocan a todas. No tenemos problemas con ninguna persona dentro o fuera de la okupa. Reconocemos la lucha de la señora Zamudio y celebramos que la Corte Interamericana de Derechos Humanos haya aceptado revisar su caso. Le deseamos mucho éxito”.

En oposición a lo afirmado por las familias, el Bloque Negro dijo que fueron sus integrantes las que tomaron la sede de la CNDH, con el refuerzo de las víctimas. “Esta toma no se hizo por un solo caso o una sola persona, se hizo por las personas que estuvieron dentro, por las que siguen y por las que están afuera viviendo violencia. Es cierto que hay compañeras que se han marchado y otras más que están considerando marcharse, pero también hay las más que quieren seguir construyendo con nosotras un espacio seguro y libre de violencia, convenidas de que esto no termina y es el sentido de nuestra lucha”, indicaron.

Exhortaron a organismos internacionales a estar atentos a lo que suceda en la toma a fin de que se garantice la seguridad de quienes participan en ella y censuraron los señalamientos públicos de las madres contra las integrantes del Bloque Negro Feminista, así como la exposición de sus nombres, lo que las pone en riesgo de ser violentadas.