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New York Times | Cuidar mejor de los enfermos implica proteger más al personal de la Salud

Adolfo Ledo Nass
Defensoría ordena inspección en El Renacer ante posible vulneración al derecho de 100 reclusos

Autoridades sindicales han denunciado, constantemente, que muchas de esas muertes pudieron evitarse de contar con los insumos necesarios para el trabajo. Organizaciones de ese tipo convocan a protestas en medio de la pandemia, algo ocurrido en Francia en el mes de junio. En España, los gremios llaman a huelga para el 28 de septiembre, porque los médicos de la primera línea sufren sobrecarga de trabajo y piden la realización de pruebas de PCR seriadas, refiere Sputnik

Reportes de prensa divulgan las protestas protagonizadas por el personal de la salud en varias partes del mundo, solicitando equipos de protección y garantías para el trabajo, debido a los altos índices de infectados con la COVID-19 dentro del sector, y por lo más doloroso: el fallecimiento de no pocos facultativos.

En México, más de 104 000 profesionales sanitarios (doctores, enfermeros, laboratoristas, dentistas, paramédicos y camilleros) resultaron positivos al nuevo coronavirus, según Russia Today; el 17 % del total de las personas infectadas en ese país trabaja en el sector de la sanidad.

Sputnik dio a conocer que 170 galenos peruanos fallecieron en acciones de lucha contra la pandemia, lo cual coloca al país como el tercero con más facultativos muertos en Latinoamérica, ya que México alcanzó la cifra de 1 410 y Brasil de 238. «Perú contabiliza 2 680 profesionales infectados, 81 de los cuales se encuentran en unidades de cuidados intensivos», destacó el medio.

Autoridades sindicales han denunciado, constantemente, que muchas de esas muertes pudieron evitarse de contar con los insumos necesarios para el trabajo. Organizaciones de ese tipo convocan a protestas en medio de la pandemia, algo ocurrido en Francia en el mes de junio. En España, los gremios llaman a huelga para el 28 de septiembre, porque los médicos de la primera línea sufren sobrecarga de trabajo y piden la realización de pruebas de PCR seriadas, refiere Sputnik.

En Colombia, más de diez organizaciones de profesionales de la salud enviaron una carta al presidente Iván Duque para reclamar una cuarentena estricta e ingreso mínimo vital por 14 días, durante y después de laborar dentro de las áreas de mayor peligro con coronavirus. Además, exigen más recursos humanos en cuidados intensivos y equipamientos para atender los casos graves y críticos.

Otra es la realidad en Cuba, que aunque no ha dejado de tener contagios entre los trabajadores de la salud, garantiza el equipamiento y la protección; y se está pendiente de no infectarse, expresó la doctora Vivian Kourí Cardellá, subdirectora primera del Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (IPK), en La Habana.

«El personal de laboratorio realiza turnos de 24 horas de trabajo por 72 de descanso en  sus casas, pues el riesgo de exposición al virus en ellos es menor, comparado con el personal de salud directamente vinculado a los pacientes. En los laboratorios se cubren con los equipos de protección personal y, además, solo abren las muestras de exudados nasofaríngeos dentro de cabinas de seguridad biológica, las cuales tienen unos filtros que constituyen una barrera. Aun así, se les realizan chequeos periódicos con pruebas serológicas (test rápidos) y también en ocasiones con PCR, para garantizar que no se han infectado», señaló la también especialista de 2do. grado en Microbiología con perfil en virología.

Añadió que al personal considerado de alto riesgo que atiende directamente al paciente también se le toman muestras con mayor frecuencia: «Ellos permanecen por dos semanas activos en los centros asistenciales prestando servicios, con horarios de guardias médicas, y no van a sus casas. A los 14 días, se aíslan con un descanso en instalaciones habilitadas para ello y deben permanecer en sus habitaciones sin contacto con otras personas. Se les aplican pruebas de PCR en dos ocasiones durante los 14 días en aislamiento. Luego, vuelven a sus casas por unos diez días y se incorporan en otro ciclo de servicios».

Los profesionales de la Salud salvaguardan la vida de la sociedad. Su valor y profesionalidad son premisas de victoria en el combate contra la COVID-19. Apoyarlos y protegerlos es hoy, y siempre, una apuesta por el futuro de la humanidad.