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Economía de China empieza a sentir el impacto de la expansión del coronavirus de Wuhan

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Según un comunicado de la alcaldía de la ciudad, el antiguo palacio de los emperadores chinos se cerrará “para evitar contagios entre los visitantes”. Pero esa no fue la única medida: el municipio, además, anunció la cancelación de las ceremonias calendarizadas para la celebración del Año Nuevo Lunar

La alerta por la expansión del coronavirus ya se instaló en varios países y está teniendo graves consecuencias. Ayer se confirmaron 18 fallecidos y, según el último balance, hay más de 630 contagiados, lo que obligó el aislamiento de tres ciudades chinas: Huanggang, Ezhou y Wuhan. En esta última, que fue el lugar donde se originó el brote, se ordenó además el cierre interno de la red de transporte, suspendiendo los servicios de buses, el metro, el ferry y los viajes de larga distancia. El aeropuerto y las estaciones de trenes también fueron cerrados.

Esta suspensión de las actividades normales está presionando la economía china. La rapidez en el contagio hace recordar la irrupción del síndrome respiratorio agudo grave (SARS, su sigla en inglés) entre 2002 y 2003, el cual también es un tipo de coronavirus y que originó una epidemia en los países del sudeste asiático y que cobró casi 800 víctimas fatales tras convertirse en pandemia mundial.

“No soy un experto en epidemias, pero puedes ver ejemplos anteriores como el brote de SARS que se originó también en Asia”, dijo Cristian Maggio, jefe de estrategias de mercados emergentes de TD Securities en Londres, a Reuters. “Creo que el mercado podría estar temiendo algo similar”, agregó, en relación a la preocupación de los inversionistas reflejada en la caída de los principales índices bursátiles mundiales.

Capital Economics tiene un pronóstico bastante parecido a Maggio. En un informe, la consultora afirmó que “el brote de coronavirus ha surgido como una nueva preocupación, principalmente para los sectores relacionados con los viajes y el turismo. Las cifras oficiales del Producto Interno Bruto no lo muestran, pero estos sectores causaron un debilitamiento dramático, aunque de corta duración, durante el brote de SARS“.

Eso sí, a pesar de que el país está tomando medidas drásticas para evitar el contagio después de una respuesta inicial lenta, la Organización Mundial de la Salud (OMS) informó ayer que “es demasiado pronto” para determinar si el virus constituye o no una emergencia internacional.

“Sin embargo, no se equivoquen. Esta es una emergencia en China, dijo el director general de la institución, Tedros Adhanom Ghebreyesus. “Aún no se ha convertido en emergencia de salud global, pero todavía puede convertirse en una”, agregó.

Hasta el momento, se han confirmado casos en Japón, Hong Kong, Macao, Corea del Sur, Taiwán, Tailandia, Singapur, Vietnam y Estados Unidos, además de China continental. En tanto, las sospechas de contagios en México fueron descartadas, mientras que en Brasil y Colombia siguen en investigación.

Impacto económico Uno de los sectores que se ha visto golpeado es el turismo, ya que este fin de semana se celebra el Año Nuevo Lunar, que moviliza a millones de chinos por todo el país. Las autoridades de Beijing informaron ayer el cierre de la Ciudad Prohibida, una de las principales atracciones turísticas de la capital del gigante asiático.

Según un comunicado de la alcaldía de la ciudad, el antiguo palacio de los emperadores chinos se cerrará “para evitar contagios entre los visitantes”. Pero esa no fue la única medida: el municipio, además, anunció la cancelación de las ceremonias calendarizadas para la celebración del Año Nuevo Lunar.

Según Bloomberg, la festividad representa la migración humana más grande del mundo, ya que además del turismo interno, millones de personas nacidas en China vuelven al país por las fiestas. En 2019, los chinos hicieron aproximadamente 3 mil millones de viajes durante los 40 días que dura la temporada de primavera (boreal).

Los temores por la rápida expansión del virus también han golpeado al petróleo y al cobre. Al primero, debido a la menor demanda de combustible a raíz de las bajas en los viajes, y al segundo, por la preocupación entre los inversionistas por las consecuencias sobre la ya desacelerada economía china, que creció 6,1% el año pasado, su desempeño más bajo desde 1990.

El metal rojo cayó ayer a su nivel más bajo en seis semanas.

La bolsa china, por su parte, tampoco tuvo una jornada optimista. El Hang Seng -el índice de referencia para Hong Kong- bajó 1,5%, lo que se vio replicado en otros mercados asiáticos.

“El coronavirus es un tema que se desarrolla lentamente, pero sigue siendo muy importante para los mercados y podría durar meses, no sólo unos días”, dijo Ned Rumpeltin, analista senior de TD Securities, a Reuters. Quienes sí se han visto beneficiados son los proveedores de mascarillas y guantes, que han visto impulsadas sus ventas.