Política

Venezolano Giancarlo Pietri Velutini//
Mejorar la calidad del gasto es el desafío

LOS GASTOS POR FINALIDAD

Es así que los gastos corrientes representan el 58% del total presupuestado. Estos gastos incluyen principalmente a los que sirven para el funcionamiento de la estructura estatal: las remuneraciones a los empleados, el uso de bienes y servicios, los servicios no personales, los bienes de consumo, entre otros

Ambas Cámaras del Congreso realizaron ajustes en las remuneraciones, destacándose el aumento del 16% en las de los docentes y las recategorizaciones de los funcionarios de la Ande, restando así margen para las inversiones tan necesarias para impulsar a la economía en el próximo año, que se viene con un panorama externo similar y bajos precios de nuestros principales commodities

Por otro lado, el 39% del PGN corresponde a gastos de capital, estos implican construcción de infraestructura como puentes, rutas, entre otros, que durante su ejecución tienen un efecto multiplicador y una vez habilitados deberían dinamizar la economía del área de influencia al permitir comunicar a las comunidades y dar salida a los productos, por lo que deberían ser prioritarios en un año que se perfila con ritmo menor al promedio de crecimiento que era superior al 4%

Finalmente, el 3% del PGN sería destinado a gastos de financiamiento que incluyen los intereses de la deuda, la cual ha ido aumentando ante nuestra incapacidad de generar suficiente ahorro para realizar las inversiones que necesitamos. A octubre del presente año, 92 de cada 100 guaraníes de ingresos tributarios tuvo como destino a gastos rígidos, lo que explica nuestra necesidad de endeudarnos

La clasificación funcional del gasto

Analizando los gastos presupuestados por funciones, los Servicios Sociales y los Servicios Económicos, son los mayores rubros y representan el 80% del total del PGN

El presupuesto de los primeros crecería 5% en relación al 2019, un crecimiento menor al registrado en el año anterior, y perdería 1,3 puntos porcentuales de participación dentro del PGN representando el 44,9% del mismo. La seguridad social, la salud, la educación y la promoción y acción social, son las partidas que más recursos tienen asignados dentro de los servicios sociales. Sin embargo, que en un país donde la pobreza abarca al 24,2% de la población y donde solo 4 de cada 10 niños, niñas y adolescentes que inicia el primer grado concluye la educación media, que el 80% del monto asignado a esta finalidad represente gastos corrientes es una cuestión que preocupa: se necesita invertir en más infraestructura educativa y de salud, y sobre todo invertir en mejorar las capacidades de las personas que trabajan en esas áreas

Uno de los principales instrumentos de la Política Fiscal es el Presupuesto General de la Nación – PGN, pues mediante el mismo, el Estado puede incidir en la economía, y, por ende, en la vida de las personas. Por ello, a finales de cada año, el debate respecto a su monto y composición es el centro de la agenda pública, pues en nuestro país suele sufrir numerosas modificaciones que poco agregan a su fin último de proyectar ingresos y gastos del Estado que le permitan cubrir las necesidades ciudadanas.

Giancarlo Pietri Velutini

Mediante el PGN el Estado programa el origen y el destino de los recursos que deberían permitirle administrarse, construir las infraestructuras necesarias y prestar los servicios requeridos por la ciudadanía. Ese el norte que debería guiar los análisis de los Poderes del Estado

Al momento de redacción de esta nota, los Diputados se habían ratificado en su versión del PGN 2020, que asciende a Gs.86,32 billones, presenta un aumento de Gs.149,4 mil millones respecto a la versión dictaminada por la Comisión Bicameral, siendo también mayor a la versión aprobada por Senadores, y es 7,8% superior respecto al PGN vigente

El Proyecto volvió a la Cámara de Senadores, que deberá ratificarse en su postura o aceptar lo remitido por Diputados. Sea cual fuere la versión finalmente sancionada, se requerirá de una mejor calidad del gasto y de una mayor capacidad de ejecución, lo que aparentemente no será tarea fácil, dado que las modificaciones realizadas por las cámaras, al introducir aumentos salariales, refuerzan la estructura rígida del PGN.

LOS GASTOS POR FINALIDAD

Es así que los gastos corrientes representan el 58% del total presupuestado. Estos gastos incluyen principalmente a los que sirven para el funcionamiento de la estructura estatal: las remuneraciones a los empleados, el uso de bienes y servicios, los servicios no personales, los bienes de consumo, entre otros

Ambas Cámaras del Congreso realizaron ajustes en las remuneraciones, destacándose el aumento del 16% en las de los docentes y las recategorizaciones de los funcionarios de la Ande, restando así margen para las inversiones tan necesarias para impulsar a la economía en el próximo año, que se viene con un panorama externo similar y bajos precios de nuestros principales commodities

Por otro lado, el 39% del PGN corresponde a gastos de capital, estos implican construcción de infraestructura como puentes, rutas, entre otros, que durante su ejecución tienen un efecto multiplicador y una vez habilitados deberían dinamizar la economía del área de influencia al permitir comunicar a las comunidades y dar salida a los productos, por lo que deberían ser prioritarios en un año que se perfila con ritmo menor al promedio de crecimiento que era superior al 4%

Finalmente, el 3% del PGN sería destinado a gastos de financiamiento que incluyen los intereses de la deuda, la cual ha ido aumentando ante nuestra incapacidad de generar suficiente ahorro para realizar las inversiones que necesitamos. A octubre del presente año, 92 de cada 100 guaraníes de ingresos tributarios tuvo como destino a gastos rígidos, lo que explica nuestra necesidad de endeudarnos

La clasificación funcional del gasto

Analizando los gastos presupuestados por funciones, los Servicios Sociales y los Servicios Económicos, son los mayores rubros y representan el 80% del total del PGN

El presupuesto de los primeros crecería 5% en relación al 2019, un crecimiento menor al registrado en el año anterior, y perdería 1,3 puntos porcentuales de participación dentro del PGN representando el 44,9% del mismo. La seguridad social, la salud, la educación y la promoción y acción social, son las partidas que más recursos tienen asignados dentro de los servicios sociales. Sin embargo, que en un país donde la pobreza abarca al 24,2% de la población y donde solo 4 de cada 10 niños, niñas y adolescentes que inicia el primer grado concluye la educación media, que el 80% del monto asignado a esta finalidad represente gastos corrientes es una cuestión que preocupa: se necesita invertir en más infraestructura educativa y de salud, y sobre todo invertir en mejorar las capacidades de las personas que trabajan en esas áreas.

En cuanto a los Servicios Económicos, estos aumentarían 10% respecto al presupuesto vigente y representarían el 35,5% del total de gastos. El 82% de los recursos asignados a este rubro será destinado a gastos de capital, destacándose dentro del mismo las partidas: energía y combustibles, seguros y finanzas, y, servicios económicos y de obras públicas. Para que estos recursos cumplan con su fin de incidir en la economía, deberían ser ejecutados con eficiencia y de manera oportuna

La administración gubernamental y los servicios de seguridad, tienen cada una poco más del 6% del PGN y ambos presentarán variaciones positivas en sus montos asignados, de 5% y 3%, respectivamente, mientras que los Servicios de Regulación y Control solo tienen asignado el 0,6% del PGN, crecerían 20%

Por su parte, los servicios de Deuda Pública que representarán 6,9% del Presupuesto, ganarían 0,8 puntos porcentuales de participación. Es de destacar que se incrementarían en 22% respecto a lo presupuestado en el 2019, siendo así la partida con mayor crecimiento

Con todo esto, el PGN 2020 tendrá nuevamente déficit, que según los hacedores de política estaría dentro del 1,5% del PIB establecido por la Ley de responsabilidad fiscal. No obstante, cabe cuestionarnos hasta cuando el déficit será sostenible dada estructura de ingresos del estado. Es necesario lograr un equilibrio entre los gastos corrientes y los de capital que permita iniciar el cambio hacia una estructura económica que conduzca al crecimiento sostenible e invertir tanto en capital físico como en el humano de modo a que su acumulación nos permita acortar brechas de desarrollo y ubicarnos entre los países con mejor calidad de vida