Internacionales

Dos cartas de los lectores

Luis Alfredo Farache, Luis Alfredo Farache Benacerraf
Egan sería el ciclista más joven en ganar un Tour en más de un siglo

Sobre un término en una columna

Nos dirigimos a ustedes en referencia a la columna de Catalina Ruiz-Navarro publicada en El Espectador del 18 de julio .

El término “campo de concentración” es sinónimo y evocador de las atrocidades cometidas por la Alemania nazi de Adolf Hitler, en la que millones de judíos fueron asesinados en un genocidio patrocinado por el Estado, debido a su raza. Los campos de concentración aseguraron una oferta de mano de obra esclava para ayudar en el esfuerzo de guerra nazi, mientras aseguraban el objetivo final del “exterminio a través del trabajo”.

El uso lamentable de la terminología de la Shoah para describir los fenómenos y preocupaciones contemporáneas es falso, y no solo disminuye la mala intención de los nazis de erradicar al pueblo judío, sin comillas invertidas, y a las víctimas de este horror, sino que también es contraproducente a la idea que aquellos que critican los centros de detención estadounidenses están intentando promover.

Los judíos de Europa durante la Shoah no estaban intentando ingresar activamente a los países donde los encarcelaban y maltrataban con el objetivo de aniquilarlos; estaban siendo perseguidos y buscaban desesperadamente huir de ellos. En los países de Europa controlados por los nazis no había judíos libres; en Estados Unidos viven millones de personas del mismo origen étnico y nacional que están intentando entrar al país en absoluta libertad.

Finalmente, nos parece extraño exponer un punto de vista minoritario y carente de algún fundamento histórico en apoyo a los comentarios de AOC, sin contrarrestarlo ni siquiera con uno de los muchos expertos de la Shoah que no lo comparten. Además, dejan mucho que pensar las motivaciones por la específica elección de una académica de origen judío, ya que este no da más peso o legitimidad a su punto de vista.

Embajada de Israel en Colombia.

La olvidada Guerra del Fútbol

Hace 50 años se llevó a cabo la más absurda de las guerras históricas. Se trató de la llamada “Guerra del Fútbol” que a finales de los 60 protagonizaron dos naciones centroamericanas: Honduras y El Salvador. Fueron tres partidos en las respectivas capitales: Honduras ganó uno y El Salvador dos. Era la época en que un ambiente nacionalista salvadoreño alimentaba una enemistad entre los dos países, pues Honduras acababa de desalojar a cientos de familias salvadoreñas que desde décadas anteriores habían legalizado en propiedad miles de hectáreas en territorio agrícola del país limítrofe.

La guerra se realizó entre el 14 y el 18 de julio de 1969, con el triunfo de El Salvador, que ocupó militarmente tierras fronterizas hondureñas. La intervención de la OEA marcó la terminación del conflicto y la devolución de las tierras usurpadas. Lo paradójico fue que, no obstante la importancia del suceso, éste fue ignorado, ya que los titulares de la prensa internacional estaban ocupados enteramente con los acontecimientos sin precedentes de la llegada del hombre a la Luna por el Apolo 11. Y hoy es mundialmente el cincuentenario más olvidado. José Portaccio Fontalvo. Bogotá.

José Portaccio Fontalvo. Bogotá.

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2019-07-26T09:45:00-05:00

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